* Qué es la E.A.E.

La Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) es un procedimiento administrativo que incorpora consideraciones medioambientales en las políticas, planes y programas. El concepto se originó durante la década de los años 80 del pasado siglo en los países desarrollados respecto del planeamiento territorial y el desarrollo regional, pero no fue hasta esta centuria cuando se promulga la Directiva Europea 2001/42/CE sobre EAE, que estableció julio de 2004 como tope temporal para que todos los estados miembros de la Unión trasladasen su contenido a los respectivos ordenamientos jurídicos internos.

* Por qué se lleva a cabo

La Evaluación Ambiental Estratégica debe permitir mejorar la evaluación de los impactos ambientales indirectos, acumulativos y sinérgicos que puedan derivarse de las políticas, planes y programas. Igualmente, debe servir para reducir el número de proyectos que deberán someterse a una evaluación de impacto ambiental, simplificando el proceso y definiendo medidas correctoras genéricas para un conjunto de proyectos con características similares. Esto significa que la información sobre el impacto ambiental de un plan puede ir descendiendo a través de los distintos niveles de toma de decisiones y ser usada en una evaluación de impacto ambiental, en un estudio posterior, en un proceso de transferencia, etc., lo que debería reducir la cantidad de trabajo necesaria a emprender. Por todo ello, ambos instrumentos de evaluación ambiental -estratégico y de impacto- tienen un carácter complementario y no se excluyen mutuamente. En cualquier caso, cada vez se entiende la evaluación ambiental de los planes y programas como un instrumento de mejora estratégica de la planificación, más que como un método de predicción y solución de impactos.

La estructura de la EAE está basada en las siguientes fases:

  • Investigación sobre si el plan o programa se encuentra sujeto a la legislación sobre EAE.
  • Definición de las fronteras de la investigación, así como de las suposiciones y evaluaciones necesarias.
  • Documentación del estado del medio ambiente, representando una referencia sobre la cual establecer las aseveraciones.
  • Información y participación pública.
  • Determinación de los impactos ambientales significativos (no marginales).
  • Seguimiento de los efectos de los planes y programas tras su implantación.

* Marco regulador

La Ley 9/2006, de 28 de abril (BOE del 29), sobre evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medioambiente, reguló inicialmente en España la aplicación de la Evaluación Ambiental Estratégica; siendo, pues, tardía su transposición a nuestro ordenamiento jurídico. Dicha norma ha sido ya derogada por la Ley 21/2013, de 9 de diciembre (BOE del 11), de evaluación ambiental, vigente desde el 12, aunque actualmente se encuentra en proceso de revisión. La evaluación ambiental estratégica se encuentra definida en el Título II, capítulo I (artículos 17. y siguientes) de dicha Ley. Dicha tiene carácter básico en su mayor parte, por lo que aplica en nuestra Comunidad Autónoma de forma directa y preferente sobre las previsiones contenidas en la Ley de Cantabria 17/2006, de 11 de diciembre (BOC del 21), de control ambiental integrado.

* Sobre qué planes o programas se aplica

Según lo dispuesto en el artículo 6. de la ley 21/2013, serán objeto de una evaluación ambiental estratégica ordinaria los planes y programas, así como sus modificaciones, que se adopten o aprueben por una Administración pública y cuya elaboración y aprobación venga exigida por una disposición legal o reglamentaria o por acuerdo del Consejo de Ministros o del Consejo de Gobierno de una comunidad autónoma, cuando:

  1. Establezcan el marco para la futura autorización de proyectos legalmente sometidos a evaluación de impacto ambiental y se refieran a la agricultura, ganadería, silvicultura, acuicultura, pesca, energía, minería, industria, transporte, gestión de residuos, gestión de recursos hídricos, ocupación del dominio público marítimo terrestre, utilización del medio marino, telecomunicaciones, turismo, ordenación del territorio urbano y rural, o del uso del suelo; o bien,
  2. Requieran una evaluación por afectar a espacios Red Natura 2000 en los términos previstos en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
  3. Los comprendidos en el apartado 2 cuando así lo decida caso por caso el órgano ambiental en el informe ambiental estratégico de acuerdo con los criterios del anexo V de la propia Ley.
  4. Los planes y programas incluidos en el apartado 2, cuando así lo determine el órgano ambiental, a solicitud del promotor.

Por su parte, serán objeto de una evaluación ambiental estratégica simplificada:

  1. Las modificaciones menores de los planes y programas sujetos a evaluación ordinaria.
  2. Los planes y programas sujetos a evaluación ordinaria que establezcan el uso, a nivel municipal, de zonas de reducida extensión.
  3. Los planes y programas que, estableciendo un marco para la autorización en el futuro de proyectos, no cumplan los demás requisitos para la aplicación del procedimiento ordinario de evaluación.

Nunca se aplicará, en cambio, a los planes o programas que tengan como único objeto la defensa nacional o la protección civil en casos de emergencia; o bien, a los de tipo financiero o presupuestario.

La EAE puede concluir de dos formas:

  1. Mediante la «Declaración Ambiental Estratégica», respecto de los sometidos al procedimiento de evaluación estratégica ordinaria, conforme a lo dispuesto en la Sección 1.ª del Capítulo I del Título II de la Ley.
  2. Mediante el «Informe Ambiental Estratégico», respecto de los sometidos al procedimiento de evaluación estratégica simplificada, conforme a lo dispuesto en la Sección 2.ª del Capítulo I del Título II.